La duquesa de Alba disfruta de Ibiza con su hija Eugenia

Con entusiasmo y un ánimo envidiable ha comenzado sus vacaciones ibicencas la duquesa de Alba, que ya disfruta de la vida de playa a tope en la cala próxima a su residencia de S’Aufabaguera. Además, hoy ha tenido la alegría de reencontrarse con su hija Eugenia Martínez de Irujo, que ha vuelto a la isla pitiusa, después de haber vuelto inesperadamente a Madrid. Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, es la auténtica ‘reina de la parcela de hamacas’ situada en la Cala Salada. Allí es todo un personaje y centro de la atención de todos: desde sus baños en el mar a su ‘shopping’ con los vendedores ambulantes en la tumbona, desde sus coquetos cambios de bikini a sus refrescantes ‘lunchs’ bajo el parasol.

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MIENTRAS AGUARDA LA LLEGADA DE SU MARIDO, el duque de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart disfruta de la vida de playa en la que no faltan los baños en el mar, bajo el cuidado de su secretaria, Lola, y una joven amiga. Hoy mismo se ha incorporado a la ‘expedición’, su hija Eugenia.

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La duquesa de Alba estaba feliz con su hija Eugenia, con quien estuvo dando un paseo.

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La duquesa de Montoro, al igual que su madre, optó por un look muy apropiado para el espíritu ‘hippie’ de Ibiza.

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, y unas amigas, en la playa de Cala Salada (Ibiza)

Con coquetería, Cayetana Alba, sigue eligiendo el bikini como prenda de baño. La duquesa de Alba aún no está recuperada de su fractura de fémur, por lo que es ayudada por sus amigas para moverse por el chiringuito.

En la parcela de tumbonas que habitualmente visita la duquesa, le han preparado una hamaca especial, algo más alta que el prototipo, para que no tenga que agacharse tanto al subir como al bajarse de la colchoneta, donde ve pasar plácidamente las horas bajo el parasol y disfrutando de la brisa marina que tanto le gusta.

El espíritu juvenil de Cayetana le hace disfrutar con todas las actividades playeras, como el ‘shopping’.

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, en la playa de Cala Salada (Ibiza)

A Cayetana Alba le encanta la vida de playa y no renuncia a ninguno de los rituales veraniegos.

Después de un chapuzón en el mar se le abrió el apetito y Cayetana Fitz-James encargó un almuerzo frugal en el chiringuito de la playa: un arroz negro y una ensalada, que degustó tranquilamente incorporada en su hamaca sin levantarse para ir al restaurante. Fiel a sus rituales veraniegos, la duquesa de Alba está amenizando la espera de sus familiares sin renunciar a ninguno de los pequeños placeres que Ibiza le sigue brindando.

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, en la playa de Cala Salada (Ibiza)

Como saben todos sus amigos, Cayetana es una amante de los arroces y para su jornada de chiringuito degustó un arroz negro y una frugal ensalada.

La única actividad en que está fallando Cayetana es en sus salidas a comprar por los mercadillos y las tiendas locales, de los que es una cliente preferente y habitual. Sin duda, la duquesa está esperando a Alfonso, su marido, para ir de compras con él, pues siempre suele pedirle consejo y su opinión es tenida en cuenta por la duquesa de Alba a la hora de proveerse de nuevas prendas para el desenfadado armario ducal, que sigue conservando su línea ‘hippy-chic’ después de la llegada de ALFONSO DIÈZ a su vida.

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de alba, en Cala Salada, en Ibiza

A la espera de que llegue Alfonso Diéz a Ibiza y la acompañe en su salida de compras por los mercadillos y las tiendas locales, Cayetana no renuncia al ‘shopping’ bajo la sombrilla.

Aunque se toma la vida con mayor tranquilidad, POR NO ESTAR TOTALMENTE RECUPERADA de su rotura de fémur, la duquesa de Alba es un ejemplo de espíritu positivo y alegría de vivir a su avanzada edad. No para de hacer planes y todos los proyectos logran ilusionarla: el próximo 31 de agosto se espera la presencia de la duquesa de Alba en Sotogrande, donde su marido, Alfonso Diéz entregará el trofeo Land Rover de la 42 edición del Torneo Internacional de Polo… Este evento marcará, posiblemente, el punto y final a sus vacaciones de verano, que la llevarán a recañar en su espectacular casa de Marbella.

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, y dos amigas se dan un baño en el mar, en Cala Salada, en Ibiza

Su fractura de fémur, el pasado mes de abril, no ha puesto freno a la imparable actividad de la duquesa de Alba, que no perdona ni un solo día su baño en el mar.

Sin duda una mujer fuera de los cánones establecidos, la duquesa de Alba, ya está preparando nuevos viajes internacionales para otoño, siguiendo su costumbre de todos los años. Ahora Cayetana Fitz-James Stuart, programa su marcha a Nueva York con Alfonso, aunque tendrá que esperar a que su médico, el doctor Trujillo, prestigioso neurocirujano y amigo personal de la duquesa, le dé el visto bueno a sus planes viajeros.

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, en Cala Salada, en Ibiza

A Cayetana Fitz-James Stuart le encanta la vida de playa, pero procura proteger al máximo su piel de los rayos solares.