Un café con Vanesa Romero: “Soy muy impaciente y perfeccionista”

Un café con Vanesa Romero: “Soy muy impaciente y perfeccionista”

Hay muchas personas que creen que Vanesa Romero es una chica guapa que lo ha tenido todo más fácil por su cara bonita. Pero Vanesa es una luchadora desde pequeña. De niña tuvo que pelear contra el acoso y de mayor contra los prejuicios. Quienes la conocen bien aseguran que es todo corazón y una buena compañera que siempre está pendiente de que los demás sonrían. Sueña con volver a casarse y formar una familia porque el amor le compensa (a pesar de haberlo pasado muy mal) y también desea seguir creciendo como actriz, algo que considera un regalo de la vida. Eso sí, le queda una espinita: ser estrella de rock.

¡Qué difícil tomarse un café contigo! Veo que no le echas azúcar, ¿es para cuidarte?
La verdad que no paro. El secreto para poder con todo es que me organizo muy bien. Fui atleta de jovencita y eso me dio una disciplina que he trasladado a mi trabajo. Aprovecho bien el tiempo. Es verdad que duermo poco, unas cinco horas pero para mí es suficiente, si duermo más, me levanto atontada. Y al café no le echo azúcar nunca. Le pongo stevia, que siempre tengo en mi bolso.

Dicen que siempre llevas una maleta con comida rara…
Cuando voy a rodar no quiero que me falte nada. Me levanto a las cinco de la mañana y, claro, en esa maleta va de todo. Pero para mí y para los demás porque luego siempre me dicen «Vane, ¿tienes algo de lo tuyo?”». Son snacks de arroz integral con sésamo y cosas por el estilo. Lo hago por salud. Hace tiempo tenía anemia, estaba baja de energía, con el colesterol altísimo… Descubrí la macrobiótica, la probé y mejoré en todo.

Hay quien piensa que las que sois guapas lo tenéis más fácil. ¿En tu caso fue así o te ha supuesto una barrera?
No sé cómo medirlo. Sí que me he encontrado con prejuicios. Siendo mona parece que tienes que demostrar que puedes ofrecer otras cosas. Pero, por suerte, eso ha cambiado. Ahora puede haber una chica guapa, con talento y con éxito sin que nadie se sorprenda.

Tú tampoco lo tuviste fácil y de niña sufriste bullying.
Tuve la necesidad de contarlo en mi libro Reflexiones de una rubia, porque quería compartirlo por si podía ayudar a alguien. Sufrí acoso escolar y me tuve que cambiar dos veces de colegio. Al final, aprendes que hay que saber perdonar porque si no, no podrías avanzar en la vida. Siempre hay gente que intenta apagar la luz que tienes para que ellos se sientan mejor.

Arrasas con La que se avecina ¿Te imaginas viviendo en una comunidad así?
Estamos encantados porque llevamos diez años y vamos a rodar otra temporada más. Es la serie con mayúsculas. Yo también he vivido situaciones surrealistas en mi comunidad y a veces creo que la realidad supera la ficción.

Tantos años trabajando con el mismo equipo hace que ya seáis una familia. ¿Cómo vivistéis la enfermedad de Luis Merlo?
Fatal. El día que saltó la noticia, nos llamamos entre nosotros por si alguien sabía algo más. A Luis lo conozco de la época de Aquí no hay quien viva, y noticias así te pegan un golpe fuerte. No teníamos información, su familia no contestaba así que imagina la noche que pasamos. Una vez que nos dijeron que le daban el alta, respiré aliviada.

Seguro que no tienes problemas para ligar pero ¿qué te enamora?
Lo fundamental: ser buena persona y a partir de ahí, lo demás. Vengo de una familia muy humilde y me gusta sentir a la gente. Si encima es guapo y lo paso bien, perfecto.

Parece que has encontrado al hombre perfecto. ¿Te planteas una boda y tener hijos?
Mi generacion se ha criado impregnada en la idea del matrimonio, que hay que casarse y formar una familia. Yo me he casado y me he diviorciado, pero sí me volvería a casar. Para vivir esa celebracion delante de los que quiero, de mi familia y amigos. Y también está entre mis planes formar una familia. Sí me gusta la idea de hacerme mayor y estar con mis hijos.

¿Te compensa el amor? He leído que tienes rosácea por culpa del desamor…
Es una enfermedad de la piel, algo muy común y está provocado por el estrés. Así me ocurrió a mí; cuando uno se separa se pasa muy mal, el corazón es fuerte pero las emociones son difíciles de controlar. A mí me dio por el estrés y mi piel lo sufrió. Pero claro que me compensa arriesgarme con el amor. Compartir tu vida con alguien con quien estás a gusto no tiene precio. Sentirse amado y deseado es maravilloso.

¿Tienes defectos?
¡Claro! Soy impaciente, muy perfeccionista y exijo mucho, lo que puede ser malo.

Tienes miles de seguidores en sus redes sociales.
Creo que la gente me quiere porque me lo demuestra con sus comentarios. Es muy bonito pero también da responsabilidad porque te conviertes en un modelo a seguir. Y no sólo en la moda, que es como un juego, también a la hora de hablar. Hay que tener cuidado, porque hay muchas niñas que me siguen y que quieren parecerse a mí cuando sean mayores. Hay que ser honesto incluso con las publicidades que se hacen

También triunfas con tu canal de Youtube.
Tenía la necesidad de que me conocieran a mí, más allá de un personaje. Era arriesgado pero me salió bien.

Dices que tenías la necesidad de que se te conociera. Si preguntase a quien te conoce de verdad, ¿qué te gustaría que me dijeran de ti?
La verdad. Me gustaría que dijeran que soy honesta, humilde… También animalista, tengo tres gatos y dos perros en casa y porque no se puede más. Cuando llamo a mi madre me pregunta asustada si he encontrado otro. Hay que concienciar a la gente sobre los abandonos sobre todo, en estas fechas. Un animal es una responsabilidad y si no, no lo tengas.

¿A quién echas de menos en tu vida?
A mi abuela, a mi tío y a los animales que ya no están conmigo. La muerte es la parte que más me asusta, el perder a la gente que quiero, aunque intento superarlo pensando en que hay un más allá. Mi abuela se murió mayor pero mi tío a los 42 años, de repente, por un infarto y fue un shock para la familia. Recuerdo sus números de teléfono y a veces pienso: «Voy a llamar a mi abuela o a mi tío». Han desaparecido pero están muy presentes en mi mente.

¿Te queda algún sueño por cumplir?
Muchos. Soy de conseguir metas poco a poco. Sueño con hacer cine, meterme en la piel de un gran personaje o trabajar con grandes directores.

¿Dónde te podemos buscar si te pierdes?
Depende. Si ando un poco perdidilla en el monte y si estoy muy perdida, en mi tierra, Alicante, en el mar.

Si pudieras, ¿cambiarías de profesión?
Me encantaría empezar de cero de verdad y dejarme sorprender. Ahora pienso que no puedo vivir sin mi trabajo pero no sé, porque soy muy inquieta. De pequeña quería ser todo: veterinaria, policía, maestra… A mi madre la tenía loca. Luego la vida me llevó a la interpretación y descubrí mi pasión. Si lo pienso, me fliparía reencarnarme en estrella de rock. Me muero de pensarlo. Quiero saber que se siente encima del escenario y que todo el público cante contigo las canciones que has compuesto.

Si supiéramos leer los posos del café, ¿qué te gustaría saber?
Si voy a reencarnarme en una estrella del rock.