Antonio Banderas: “De momento no me tengo que volver a operar”

Antonio Banderas: “De momento no me tengo que volver a operar”

Antonio Banderas está muy implicado en proyectos solidarios como la ‘Starlite’ y no ha dudado en explicar cómo se encuentra de salud.

Antonio Banderas se toma la gala Starlite como una obligación, y asegura que es algo que le divierte.

¿Qué es lo más emotivo de todo este trabajo solidario?

Recuerdo chavales que me han parado en Londres y me han dicho yo he estudiado con tus becas. Recibir cartas en la Cofradía de gente. Hubo un chico que estudiaba arquitectura e hizo sus estudios de postgrado gracias a las becas nuestras en EE.UU. y estaba trabajando con Norman Foster en Londres.
Para mí la gala es una obligación, me divierto, pero vengo a recaudar fondos para cumplir con los objetivos de mi Fundación.

¿Qué opinas de los problemas que habéis tenido con los políticos este año con el Festival Starlite?

Yo no formo parte del Festival, solo con la gala y con los Starlite Shop. Claro que tengo opinión y no es política, porque cada vez me gusta menos hablar de política, no me gusta alimentar la endogamia del político que nos está haciendo pensar que sin ellos no podemos vivir. Este festival costó muchos millones en el año uno, dos y tres conozco empresarios que se hubieran rendido y marchado pero ellos siguieron creyendo y agarrados a las piedras de la cantera de Nagüelles. Y eso uno tiene que quitarse en sombrero, porque desgraciadamente Marbella no tiene minas de carbón, ni de acero, ni de cobre, aquí no se hacen otras cosas. Esta es una tierra que vive del turismo y que pretende vivir del turismo de calidad y de repente el Festival Starlite es un factor diferencial bien hecho y que ha calado a nivel internacional y detrás de eso ha ido el nombre de Marbella. ¿Alguien le puede pagar algo a los que han hecho Miami Vice por la ciudad? ¿ o lo que ha hecho el cine por California? y eso hay que mimarlo. Resulta extraño poner palos en la rueda.
Yo le tengo un acariño a Marbella extraordinario porque entre otras cosas aquí nació mi hija, que es marbellí. Mi padre murió también aquí. Le tengo cariño a esta tierra. He pasado lo mejores veranos de mi vida en Marbella. Y yo no quiero que mis amigos se llevan la Starlite de aquí. Probablemente se encuentre una solución en la que todos salgamos contentos.

Tú también has tenido problemas con el proyecto cultural que tenías pensado en Málaga, ¿te has apeado definitivamente del proyecto?

Yo cuando me voy me voy. Lo voy a hacer pero privadamente, no me voy de Málaga ni mucho menos. Solo quiero que me den los permisos de las obras y punto, eso es lo único que va a tener la Administración que ver. No quiero ni un duro público porque vienen envenenados. Se le hado muchas vueltas a esto, pero es muy fácil de entender. Si tú vas a gastarte 16 millones de euros en una concesión a 35 años que no te permite venderla sin las cosas te van mal. Además construir por otros 16 y equiparlo por 10, te vas a gastar cerca de 46 millones de euros y encima te están dando patadas en el culo, pues no. Tampoco quiero que me den palmadas en la espalda, solo que me dejen trabajar. Yo como creo que vale la pena lo que quiero hacer, lo haré más reducido, solo dedicado al teatro, que era la idea inicial mía, y en el ámbito totalmente privado. Yo no quiero trabajar en medio de un fuego cruzado donde tú te llevas los disparos. No quiero que cada vez que mueva un cable me digan si me llevo dinero público.
 
Carlos Latre y Valeria Mazza (en la imagen) serán los encargados de presentar la gala del domingo.
 
¿Te sientes maltratado en tu tierra?
 
En absoluto. Todo lo contrario. Estoy agradecidísimo a mi tierra, tanto Málaga como Andalucía y España, con el Premio Nacional de Cinematografía. Pero como no quiero meterme en determinados ámbitos uno se sale.  

¿Cómo estás de salud?

Muy bien. No me opero. El tema del corazón es una cosa mecánica que se arregló con los stens y una cosa eléctrica. Lo eléctrico lo venía padeciendo desde hace doce o trece años, lo que llamo maripositas en el corazón, eso lo tiene un montón de gente. Yo quería arreglarlo. Eso te hacen una intervención con un catéter, que no es una operación y eso se puede hacer en una o dos operaciones. Yo me encuentro muy bien y, de momento los cardiólogos me dicen que no es necesario una segunda intervención, que si en el futuro necesitara otra que se hace. Es una intervención de un par de horas y te mandan a tu casa, es como ir al dentista. Lo que pasa que mi hermano estaba ganado la Copa del Rey nervioso perdido y fíjate tú (risas).

¿Cómo va tu proyecto de ropa?

Muy bien, la llevo toda puesto. Lo que pasa que eso tiene que ir creciendo muy poco a poco. Ayer se presentó un proyecto de una tienda en la que todos productos que se venden son diseñados por estrellas de la moda, la canción, el cine… Están en 480 aeropuertos de todo el mundo.

El año pasado dijiste que estabas muy enamorado de Nicole, pero que no pensabas en boda, ¿ahora cómo estás?

Estoy muy enamorado y no me caso.

¿Qué es lo que te hace más feliz?

Cuando tengo la posibilidad de quedarme solo y escribir y estudiar. Estar con mi chica en Londres y poderme concentrar en eso.

¿La cena en la que pagaron 30.000 euros por cenar contigo se llegó a hacer?

Nunca se han hecho esas cenas. Se da el dinero y la cena dice que no tengo porqué hacerlo. Lo hacen por hacer el donativo, aunque yo encantado de cenar.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Me voy a hacer una película a Italia, aunque es americana, sobre la vida de Lamborghini y después hay un proyecto del que no puedo hablar hasta dentro de tres días. Tiene que ver con un personaje que he querido hacer desde hace tiempo y en un contexto extraordinario. La rodaré fuera, aunque el personaje es español, per será en París.

¿Es Picasso?

Risas

¿Y el Picasso que ibas a hacer con Carlos Saura?

Ese es un proyecto por el que llevo esperando ocho años.