Anne Igartiburu, a la India con sus hijas

La presentadora ya ha empezado a preparar su viaje anual a la India, una cita de carácter espiritual, sagrada e imprescindible para ella desde que en 2004 adoptara en Bombay a la primera de sus dos hijas, Noa, que entonces tenía tres años y medio. Con ellas viajarán también la benjamina de la familia, la niña vietnamita que Anne adoptó con 18 semanas a principios de 2013, y la joven hindú, de unos 20 años, que la presentadora tiene acogida, y que le ayuda en el cuidado de las dos pequeñas.

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 Como todos los años, Anne y sus hijas, especialmente la mayor, viajan a India con un propósito muy claro: reunirse con la persona que con el tiempo se ha convertido en una de sus mejores amigas y confidentes, Sor Primi Vela, una religiosa española, de la congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, que desde 1972 lleva a cabo su trabajo solidario en Ankur, precisamente el orfanato en el que Anne encontró a Noa. De hecho, la niña, que va a cumplir ya 13 años, es ahijada de Sor Primi.

Anne IgartiburuA principios de 2013, Anne adoptó otra niña, ésta de cuatro meses y en Vietnam. 

Pero Anne Igartiburu tiene además otra motivación para viajar todos los años a la India, Y es que, aunque es habitual verla asistiendo a misa en una iglesia cercana a su domicilio con su hija Noa, la presentadora quiere que la niña crezca manteniendo un contacto regular con su cultura y sus costumbres, para no alejarse de sus raíces.

Anne IgartiburuEl viaje anual a la India es una cita sagrada para Anne y sus hijas.

Anne está encantada de ser madre soltera. De hecho, solicitó la adopción de Noa cuando todavía ni siquiera era novia del bailarín Igor Yebra, del que se separó a principios de 2006 tras menos de dos años de matrimonio. Y algo parecido sucedió con la pequeña vietnamita, a la que Anne adoptó cuando acababa de romper con el último amor que le hemos conocido, Daniel Alcázar.

Anne IgartiburuMadre e hija son muy religiosas, de hecho, no es difícil verlas acudir a misa a una iglesia cercana a su domicilio.

Desde entonces, la presentadora vive volcada en su trabajo, en sus hijas, que le han cambiado la vida y en su labor solidaria. Para nadie es ya un secreto que Anne Igartiburu dedica gran parte de su tiempo libre y de sus vacaciones a trabajar como voluntaria con las hermanas de Santa Ana, echando una mano en orfanatos, hospitales y centros para enfermos de Sida. 

Anne IgartiburuCon sus dos hijas en misa.