Alberto y Charlene, protagonistas en la fiesta de Santa Devota

Con la boda de Andrea y Tatiana a la vuelta de la esquina, y Carlota aún saboreando las mieles de su primera maternidad, tras haber dado a luz a su primer hijo, Raphaël, la Fiesta de Santa Devota, patrona de Mónaco, tuvo en los príncipes Alberto y Charlene a sus máximos protagonistas.

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El pasado domingo, los monegascos se echaron a la calle para participar en los actos organizados con motivo de la festividad de Santa Devota, patrona del Principado. La fiesta, que suele ser un motivo más para disfrutar de la presencia de la familia Grimaldi, que cada año preside los actos y cumple con todas y cada una de las tradiciones, fue este año más austera en ese sentido, ya que fueron Alberto y Charlene quienes asumieron todo el protagonismo.

Los actos se iniciaron el domingo por la mañana con la celebración de una misa en la iglesia de Santa Devota y la ceremonia de la bendición del mar, y continuó por la tarde con la llegada de la barca simbólica a Port Hercule. Y es que, según cuenta la leyenda, una joven cristiana, Devota, sufrió martirio en Córcega. Tras su muerte, el gobernador ordenó quemar su cuerpo, pero un grupo de cristianos se apoderó de él para depositarlo en una barca con destino a África. Estalló una tormenta, y fue entonces cuando de la boca de Devota salió una paloma que guió la barca hasta Mónaco, donde enterraron a la mártir y quemaron la embarcación.
Sin embargo, esta vistosa celebración, tal como es conocida hoy día, se remonta a 1924, bajo el reinado del príncipe Luis II, bisabuelo de Alberto.

Alberto y Charlene de MónacoLa princesa, que el día anterior había cumplido 36 años, lució un sobrio abrigo negro y apenas llevaba maquillaje.

Tras la procesión de Santa Devota por la avenida Presidente J.F. Kennedy, y un acto religioso en la iglesia de la Patrona, oficiado por el arzobispo de Mónaco, Bernard Barsi, y presidido por los príncipes Alberto y Charlene, tuvo lugar la tradicional quema de la barca, una ceremonia que congregó a las principales autoridades monegascas en Port Hercule, iluminado por las antorchas que portaban los asistentes. La jornada terminó con un espectacular castillo de fuegos artificiales.

Es la tercera vez que Charlene Wittstock, que un día antes había cumplido 36 años (Alberto tiene 55) preside la Fiesta de Santa Devota desde su boda con el príncipe Alberto, en julio de 2011, pero ha sido este año cuando se han disparado los rumores sobre un posible embarazo de la princesa, una noticia que cuando por fin se confirme será como un sueño cumplido para la mayoría de los monegascos.

Charlene WittstockSegún muchos monegascos, Charlene no tenía buena cara…

No es la primera vez que el rumor cobra fuerza en el Principado. Andrea y Carlota Casiraghi ya son padres; Pierre no tardará mucho en casarse con Beatrice Borromeo y crear su propia familia… Ya solo quedan Alberto y Charlene para que sea completa la satisfacción de los monegascos, cada día más impacientes. Quizás por eso, el rostro sin apenas maquillaje de la exnadadora sudafricana, su pelo sencillamente peinado con la raya a un lado y un sobrio abrigo negro han sido suficientes para que los monegascos vieran en esta súbita pérdida de glamour los síntomas de un posible embarazo.

Alberto y Charlene de MonacoComo cada año, la ceremonia central de la fiesta, la quema de la barca, se llevó a cabo en Port Hercule.

Hoy, día de la Patrona del Principado, las reliquias de Santa Devota serán trasladadas por miembros del clero y la Venerable Archicofradía de la Misericordia a la catedral de Montecarlo, donde se oficiará una misa pontificia presidida por el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo metropolitano de Lyon, y por la tarde tendrá lugar la procesión que pondrá el punto final a las celebraciones.

Alberto y Charlene de MónacoCharlene, muy cariñosa con una pequeña monegasca. El embarazo de la princesa es la noticia más esperada por los monegascos.

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